Esta obra pertenece a la serie "Alegría de vivir", punto de inflexion en la trayectoria de la artista que le aleja de la pintura figurativa expresionista para adentrarla en un espacio más libre y personal.
Es un idilio entre dibujo y color, fruto de la confluencia de materiales pictóricos diversos: óleo, esmaltes, pinturas al agua, collage, recortes y tintas.
Escenografía de intenso cromatismo representa el encuentro entre lo interior y lo exterior, transmitiendo algo tan magnifico e inusual en el arte como es el disfrute y el placer existencial.