"El otro árbol de las afueras"

Acrílico sobre lienzo
146 x 114

Es un magnífico ejemplar de árbol que con toda profusión de detalles evidencia su absoluta y tranparente irrealidad. Sus ramas no crecen de tronco alguno y el espacio donde parece estar plantado no tiene más entidad que la queramos creer.

Ese árbol es una visión de atardecer, cuando lagunas de sombra labran espejismos en el paisaje como si hubiésemos cruzado la frontera de un país completamente diferente. Las horas de la tarde nos desdibujan inesperadamente, transformando lo que habíamos sido y lo que habíamos creído. Ninguno de nosotros puede rebelarse ni resistirse a semejante hechizo