Tófol Sastre

Muro - Mallorca 1963

Tòfol Sastre pertenece a esa generación de artistas, encabezada por Barceló, que proyecta internacionalmente la pintura de la isla.

Alexandre Ballester, en “Lúnivers pictoric de Tòfol Sastre» lo define como un pintor valiente, coherente y sincero, creador de una particular iconografía anclada en la realidad pero expandida cromáticamente hasta el infinito, en la que se combinan aromas de campos de trigo y mar salada.

Lluís Maicas, en “Quan el caos allibera tot el seu furor” relata cómo el artista “extiende, sobre el piso de cemento, que ocupa todo el espacio del vestíbulo al jardín, el lienzo de lona fina, urdido por tejedores de ocho extremidades, abre los tomos de pintura, alineados en los anaqueles de su librería cromática, y entonces, a causa de un enigmático fenómeno, estalla el caos en el estudio y se libera el furor sobre la tela. La violencia acumula colores que, unos sobre otros, buscan su propia supervivencia. A veces, las energías usan el brazo, la mano, el gesto, raramente otros miembros, nunca el sentido común, del pintor. Esta es la causa por la cual Sastre no recuerda el éxtasis, solo padece la fatiga”.

Su obra ha sido adquirida por la Fundación “la Caixa”, la colección del Banco de España, el Museo de Arte Contemporáneo de Mallorca, el Fondo de Arte Contemporáneo del Gobierno de las Islas Baleares, y la colección de Robert Motherwell, entre otros.